Arreglos Florales

Al armar un Ikebana deberemos conjugar, con las flores y demás materiales que empleemos, la belleza, el equilibrio y la sencillez de la naturaleza. Es algo más que colocar flores simplemente en un recipiente, en este arte (al igual que en los demás) se incluye el sentimiento humano. Es filosofía de vida más naturaleza. Dentro de la decoración tiene el mismo rango que una pintura o una escultura.
En este tipo de arreglos puede dársele tal vez más preponderancia a las hojas o hasta alguna rama sin flor que a las flores mismas que aquí sirven como complemento. Como en las demás actividades artísticas hay un gran campo para los denominados “amateurs”, personas sin conocimientos previos pero con gran creatividad; aunque también es cierto que, al igual que en las demás artes, el aprendizaje de técnicas y algunas reglas ayuda mucho a que la obra se perfeccione.
Se diferencia de los arreglos florales tradicionales, además, por su asimetría y por la inclusión de espacios vacíos que forman parte del todo. El sentido armonioso entre los materiales a emplearse, el recipiente elegido y la ubicación de los primeros dentro del segundo es algo fundamental, porque no es sólo un conjunto de flores que atraen por su propia belleza sino que aquí se busca llegar a la fibra íntima de la persona que lo contemple; que es también lo que se persigue con una pintura, el diseño de un jardín o una obra arquitectónica.

La palabra Ikebana es casi el sinónimo exacto de Arreglo Floral pues proviene de la unión de dos palabras del idioma japonés que significan “colocar flores”. Pero esta no es una mera actividad estético-decorativa, sino que la utilizan como parte de sus momentos de meditación pues el material con el que se realizan estas obras creativas es efímero y eso lleva a reflexionar sobre el paralelismo que tiene con la vida humana.
Este tipo de arreglos no contienen solamente flores sino que se utilizan en su confección otras partes de la planta, tales como semillas, frutos, hojas y ramas. Su origen, que se pierde en el tiempo, fue religioso (lo empleaban los monjes budistas para el ornato de sus templos, eran ofrendas Shinto a los espíritus de la naturaleza a los que llamaban Kami), pero se ha difundido ampliamente por todo el mundo y se fueron dejando de lado las connotaciones religiosas de sus comienzos.
Los primeros de estos arreglos florales tenían reglas estrictas para ser realizados y eran llamados Tatebana, cuyo significado podría entenderse como “flor en posición vertical” y empleaban para su armado vasijas con arena en el fondo. Un maestro de esa época se hizo muy popular y tuvo su propia escuela: Ikenovo. El estilo promovido por él se denominaba Rikka y era usado principalmente en las ceremonias.

Algunas otras maneras de armar los arreglos florales son: En forma de triángulo, que es parecido al abanico pero con la variante de que las flores de los lados quedan paralelas al borde del recipiente que se utilice y que se alternan los tamaños (flor larga-flor mediana y así sucesivamente). Aquí las flores no caen al frente como en el arreglo circular. Se completa con flores de tallos breves y gran profusión de hojas contrastantes.
También se usa mucho el arreglo en vertical, con un florero alto, angosto y de boca estrecha o una copa alta de cristal como base. Se puede realizar con un solo tipo de flor o con varias de colores similares o bien con disímiles. Se ubicará la primera con su tallo del largo original y luego se les cortarán unos centímetros a las otras que vayamos añadiendo. Las hojas también serán estilizadas para no alterar el patrón de la forma deseada.
Los arreglos en forma de T invertida se llevan a cabo con flores de altos tallos para conseguir la vista, varias centrales y dos en los laterales ubicadas paralelamente al borde. Luego se completa con flores pequeñas y hojas que no llamen demasiado la atención.
Los arreglos en horizontal dejan caer las flores desde el centro hacia los laterales cubriendo todo el borde de la boca del contenedor, principalmente se arman como centros de mesa, se pueden emplear flores de diversos tipos, formas y tamaños, porque al igual que las canastas de frutas llamarán la atención por el colorido y la variedad.

