Flores

Uso de las flores secas

Autor: Violeta
1 Noviembre 2009

arreglo

Una vez aprendido el arte del secado de flores podemos confeccionar con ellas las labores más variadas, tales como tarjetas, cuadros, manualidades, saquitos para perfumar, centros de mesa y todo tipo de adornos. Aunque si no se desea seguir todos los pasos precedentes al secado pueden adquirirse las flores y hojas ya acondicionadas en los comercios; luego queda sólo el montaje del arreglo o el armado de la manualidad elegida.

Para un centro de mesa necesitaremos, por ejemplo, un recipiente rústico realizado con materiales naturales, mimbre, madera, ramas de árboles ahuecadas o similares; alambre para sustituir tallos faltantes o para hacer más maleables los que sí haya, aquí podemos tener dos variables: o forrarlo con papel verde o adquirir el que ya viene especialmente en ese tono; mossi o pasta cerámica moldeable  para insertar los tallos y hojas; cintas o lazos para una buena terminación; cordeles de distinto grosor con el mismo propósito que las cintas, y spray o laca para proceder a la fijación definitiva del trabajo.

Si la base sobre la que lo armaremos no tiene suficiente peso pueden agregarse piedras en el fondo para evitar posteriores vuelcos. Recién al confirmar la estabilidad añadiremos el mossi o pasta alternativa. Seguir leyendo »


 

Flores secas

Autor: Violeta
16 Septiembre 2009

ramilletes

El secar flores y hojas es muy sencillo pues se limita a dejar ramilletes, no muy compactos, de ellas suspendidos hacia abajo en un lugar seco y con mucha aireación. Otras maneras de llevarlo a cabo es utilizar el microondas o bien productos químicos absorbentes para flores y hojas más delicadas. El método de inmersión en glicerina es también común.

Al armar los ramilletes para proceder a colgarlos fijarse que no estén muy compactos, sino que haya espacio entre los componentes para que el aire circule a través de ellos y acelere el proceso. Las plantas de cereal y las hierbas se colocan en posición horizontal para proceder a su secado.

Si se prefiere el método de la glicerina debe rasparse la corteza de los tallos hasta unos cinco centímetros contando desde la base. Sumergir entonces en una solución hecha con dos partes de agua caliente y una de glicerina. El resultado una vez secas será un acabado brillante y no el opaco tradicional obtenido por el secado al aire. Seguir leyendo »

Estilos Ikebana

Autor: Violeta
9 Septiembre 2009

nageire

El Ikebana clásico: Cuando comenzaron hace siglos a engalanar los altares de los templos budistas los arreglos florales eran del llamado estilo “Rikka”, cuyo significado podría traducirse como “Flor erguida”. Los mismos eran de gran porte y de estructura rígida. Se los armaba sobre pesadas vasijas de bronce profusamente decoradas. En este estilo determinado los extremos de las ramas apuntaban de continuo hacia el cielo como indicación de la Fe depositada en la divinidad.

 

Muchas veces eran comparados con pequeños jardines pues eso es lo que reflejaban, un paisaje completo en miniatura. Comúnmente la figura principal en ellos era la de una rama de pino que se erguía majestuosa sobre su entorno. Otras especies empleadas podían ser el cedro, el ciprés y hasta la caña de bambú. Con el paso del tiempo todo sufre transformaciones y este tipo de Ikebana fue quedando obsoleto. La gente cambió su gusto a algo menos elaborado y más casual, pero aún dentro de los cánones de honrar a la naturaleza otorgándole la gran importancia que en sí misma tiene.

 

El Ikebana naturalista: Durante el transcurso del siglo XV, en Japón, todo el arte se simplificó, desde la arquitectura en la que los edificios adquirieron mayor sencillez hasta los arreglos florales donde se le dio preponderancia a la creatividad individual. Este estilo recibió la denominación de “Seiwa”. Y en siglo XVI se produce otro gran cambio con la aparición de las “Casa de Té” que hoy en día consideramos tan representativas de esa cultura, es en base a la decoración de esos establecimientos que surge un estilo plásticamente más libre al que se lo conocerá como “Nageire” palabra que podría ser la transcripción de dos en nuestra lengua, “arrojar en” o “arrojar dentro”.

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