El Espino albar

Se conoce comúnmente como Espino albar a un arbusto espinoso caducifolio, o árbol de porte bajo (mide entre cuatro y seis metros), originario del hemisferio norte del planeta donde se desarrolla bien en una variada gama de sustratos, desde el nivel del mar hasta los dos mil metros de altitud; emigrado al hemisferio sur como planta ornamental. Está registrado bajo la denominación científica de Crataeegus monogyna y forma parte de la familia Rosaceae. Su longevidad ronda los cien años.

Su tronco, o troncos, porque a veces hay más de uno, están recubiertos por una gruesa corteza oscura y agrietada. La copa es redondeada y el follaje bastante denso, por lo que proporciona buena sombra. Tiene hojas estipuladas y pecioladas, verde oscuro en el lado externo  y más claras por el reverso, que se disponen de manera alterna en las ramas; los márgenes se presentan tanto enteros como profundamente hendidos (hasta semejar ser lobuladas) y su apariencia es coriácea; en otoño se tornan anaranjadas. Las espinas miden de uno a dos centímetros y medio.

En la primavera da hermosas flores, blancas y perfumadas, que se reúnen en inflorescencias de tipo corimbo. Poseen cinco pétalos orbiculares, cinco sépalos triangulares persistentes, numerosos estambres y uno o dos estilos; es una especie melífera y las abejas las visitan a menudo. Muchos son los animales que sobreviven al invierno alimentándose de sus rojos frutos que son esféricos u ovoides, miden un centímetro de diámetro y permanecen en la planta aún con fríos muy intensos. La pulpa comestible es dulce y contienen sólo una semilla.

El lugar en que lo sembremos debe ser el definitivo pues no tolera los trasplantes; el suelo debe ser suelto, profundo y algo húmedo. Las ubicaciones pueden ir de mediasombra a sol pleno. No demanda mayores cuidados y admite ser podado aunque no lo precisa. Dentro de la medicina no tradicional al té preparado con sus hojas se le confieren propiedades cardiotónicas, reguladoras de la presión arterial, antiespasmódicas y ansiolíticas. Su madera es densa y de alta resistencia. Se lo emplea como pie de injerto para distintos tipos de frutales.

El Tineo

La Bejaria

La Abelia

Dejar un comentario:

Tu email no será publicado.

Site Footer