El tagete (Tagetes erecta) es una planta anual que pertenece a la familia de las compositáceas. Se caracteriza por sus llamativas y alegres flores que van del color amarillo vivo al naranja intenso, aunque también existen variedades bicolores que combinan ambos tonos cálidos. Otra característica del tagete es que desprende un delicado aroma. No suele alcanzar más de cuarenta o cincuenta centímetros y es una planta perfecta tanto para su cultivo en el jardín como en maceta.
Tolera bien el calor y no tiene inconveniente en permanecer a pleno sol. El tagete no es nada exigente y sí muy fácil de cuidar. Sin embargo, necesita riegos regulares, frecuentes y abundantes, sobretodo en los meses calurosos. Se adapta bien a todo tipo de climas pero principalmente es una planta de clima mediterráneo.
El durillo (Viburnum tinus) es un arbusto de origen mediterráneo que pertenece a la familia de las caprifoliáceas.
Aunque hay variedades que llegan a los siete metros, normalmente, no suele alcanzar más de dos metros de altura y se caracteriza por sus flores pequeñas que crecen agrupadas en forma de capullos rojizos que acaban convirtiéndose en umbelas blancas. Sus hojas grandes son perennes de color verde oscuro y brillante.
El rododendro (Rhododendron yakushimanum) es un arbusto de origen asiático y de hoja perenne que pertenece a la familia de las ericáceas. Sus hojas, de tamaño medio, son ovaladas y de un bonito color verde intenso. Sus flores abarcan una amplia gama de rosas aunque destacan algunas variedades de un brillante color fucsia, también los hay blancos, rojos o lilas. Normalmente crecen entre ciencuenta centímetros y un metro de altura, pero existen especies espectaculares que pueden alcanzar varios metros.
Ni las hojas ni las flores del rododendro se resienten por la ausencia de sol y luz, sino todo lo contrario. Les gusta la sombra y debe permanecer siempre a su cobijo. Es mejor plantarlos en la zona más sombría del jardín ya que a pleno sol la planta no prosperaría y acabaría marchitándose. Se desarrollarán perfectamente a la sombra de otros árboles, junto a un muro e incluso en el interior de un patio.

