
Cuando para realizar el arreglo floral utilizamos recipientes de boca muy ancha podemos usar para fijar los tallos una tela fina de alambre, o pasta cerámica moldeable. Esta última es muy útil también cuando la decoración se realiza sobre platos con poca altura. Y la primera regla de la creatividad es que “no hay reglas”; por lo que dejaremos volar la imaginación. Con un buen soporte de base hasta en una superficie completamente plana podremos añadir flores de tallos largos.
En un plato queda agradable de ver una sola flor de vara larga acompañada de muchas más de pequeños tallos o aún sin ellos. Podríamos ubicar una strelitzia o un tulipán a uno de los lados (o en el centro, es a gusto personal), o tres o cuatro, y luego ir añadiendo rosas del mismo tono o en colores contrastantes para culminar el trabajo con flores de bulbosas, como las alstroemerias u otra clase de lirios.
Completaremos intercalando entre ellas hojas verdes o rojizas que llaman mucho la atención o Gypsophila blanca, también conocida como “Baby’s breath”, con este procedimiento cubriremos por completo el formato de sujeción de las flores que hayamos empleado.

