El durillo (Viburnum tinus) es un arbusto de origen mediterráneo que pertenece a la familia de las caprifoliáceas.
Aunque hay variedades que llegan a los siete metros, normalmente, no suele alcanzar más de dos metros de altura y se caracteriza por sus flores pequeñas que crecen agrupadas en forma de capullos rojizos que acaban convirtiéndose en umbelas blancas. Sus hojas grandes son perennes de color verde oscuro y brillante.
La iocroma (Iochroma heterophylla) es una planta arbustiva, muy decorativa y de crecimiento rápido para su cultivo al aire libre en climas cálidos y templados. Pertenece a la familia de las solanáceas. Sus hojas son elípticas y al igual que las ramas tienen pilosidad gris. Los tallos son largos y flexibles aunque algo frágiles. Y sus flores se caracterizan por ser pequeñas y en forma de trompeta, pero destacan por los vistosos colores que abarcan desde la gama de rosas y lilas hasta variedades en rojo y azul. También llama la atención su prolongada duración de dichas flores que cuelgan en gran número en el extremo de los tallos.
Hay más de 100 especies de Fuchsia, la gran mayoría son nativas de Centro y Sudamérica, y las menos de Nueva Zelanda y Haití. Casi todas pertenecen a climas tropicales y subtropicales pero está la Fuchsia magellanica de Tierra del Fuego que crece aún a temperaturas extremadamente bajas.
Es comúnmente un arbusto de follaje caduco que puede alcanzar los 4 m, aunque en Nueva Zelanda está la Fuchsia excorticata que llega a los 15 m. Su nombre deriva del apellido del naturalista Leonhart Fuchs.
Tiene hojas lanceoladas opuestas con bordes aserrados en la mayoría de las especies, que también, según en cuáles, pueden ser decíduas o siempreverdes. Las flores tienen aspecto de lágrimas y llenan la planta durante gran parte del año, están formadas por 4 largos sépalos y 4 pétalos más cortos; las más comunes tienen los sépalos rojos y los pétalos púrpura, pero las hay de una amplia gama de tonos de esos colores y combinaciones entre ellos. Son polinizadas por los colibríes. Los frutos en forma de cápsula miden entre 5 y 20 mm. y son rojos o púrpura oscuro.
La violeta africana (Saintpaulia Ionantha) es una de las flores de interior más populares que se pueden cultivar. Pertenece a la familia de las gesneriáceas. Tiene un tamaño de unos diez centímetros de altura por unos quince de ancho. Su desarrollo es bastante rápido y florecen en otoño. Sus hojas son vellosas y el color de la flor es el azul intenso aunque hay ejemplares de flor blanca muy caros y difíciles de encontrar, cuyo tono es prácticamente imposible conservar una vez se abre la flor. También hay variedades malvas, lilas y rosadas.

Al ser una planta de interior debemos situarla en un lugar iluminado pero sin sol directo, excepto en invierno. El suelo adecuado para plantarla es la turba y es conveniente regarla con agua tibia manteniendo la tierra húmeda.


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