La rudbequia (Rudbeckia hirta) es una planta herbácea que pertenece a la familia de las asteráceas. El color amarillo de sus flores, que se parecen a las margaritas con las hojas caídas, es su principal característica; en el centro el botón se distingue por su color rojizo o marrón oscuro. Sus hojas son finas de color verde suave. No suele alcanzar más de cuarenta centímetros de altura aunque hay variedades que puede llegar hasta un metro. Su origen es Estados Unidos y se ha convertido en una planta muy apreciada para usar como flor cortada.
Le gustan los climas cálidos y el sol directo que necesita para florecer abundantemente durante los meses estivales hasta entrado el otoño, aunque tolera bien la semisombra. Necesita un sustrato húmedo por lo que son necesarios los riegos frecuentes y abundantes cada semana para evitar que la tierra se seque del todo.
La hoya (Hoya Carnosa) es un arbusto trepador, de hojas ovaladas y carnosas, que pertenece a la familia de las apocináceas. Se caracteriza por tener unas flores muy hermosas que crecen formando umbelas racimosas que parecen de porcelana o cera ya que también son carnosas. Suelen ser blancas con el centro rosado o rojo, desprenden un delicado aroma y pueden durar varias semanas en la planta. Con buen apoyo y cuidados puede crecer más de dos metros de altura.
Aunque la hoya es una planta fácil de cultivar, se la considera una planta de interior ya que no tolera el sol directo ni las altas temperaturas sobre todo en las épocas más cálidas del año. No le gusta el frío y tampoco tolerará las heladas. En verano la temperatura ideal debe oscilar entre los dieciocho y los veintitrés grados y en invierno entre los catorce y los dieciocho grados.
La jacobinia (Jacobinia Carnea) es una planta arbustiva de origen tropical que pertenece a la familia de las acantáceas. Sus hojas de color verde oscuro son ovaladas o lanceoladas de tamaño grande y en ocasiones algo peludas. Las flores son muy llamativas y nacen a finales de verano o principios del otoño en forma de pluma o penacho de hasta doce centímetros. Suelen ser de color rosa con las brácteas verdes aunque también las hay de color blanco, encarnado e incluso rojo vivo.

