La hoya (Hoya Carnosa) es un arbusto trepador, de hojas ovaladas y carnosas, que pertenece a la familia de las apocináceas. Se caracteriza por tener unas flores muy hermosas que crecen formando umbelas racimosas que parecen de porcelana o cera ya que también son carnosas. Suelen ser blancas con el centro rosado o rojo, desprenden un delicado aroma y pueden durar varias semanas en la planta. Con buen apoyo y cuidados puede crecer más de dos metros de altura.
Aunque la hoya es una planta fácil de cultivar, se la considera una planta de interior ya que no tolera el sol directo ni las altas temperaturas sobre todo en las épocas más cálidas del año. No le gusta el frío y tampoco tolerará las heladas. En verano la temperatura ideal debe oscilar entre los dieciocho y los veintitrés grados y en invierno entre los catorce y los dieciocho grados.
El jazmín amarillo (Jasminum nudiflorum), también llamado jazmín de invierno, es una planta trepadora de origen oriental y de hoja caduca. Pertenece a la familia de las oleáceas. Lo habitual es verlo cubriendo muros y celosías pero, si se plantan en pendiente o sin apoyo, forman una cascada muy original ya que carece de órganos de sujeción. Presenta hojas trilobuladas y sus flores, aunque no son grandes y tampoco gozan de demasiado aroma, sí son de un bonito e intenso color amarillo y llaman la atención porque florecen emparejadas, en invierno, sobre las ramas desnudas de la planta.
La clemátide (Clematis) es una de las especies trepadoras de hoja caduca que tiene las flores más bellas.Pertenece a la familia de las ranunculáceas y se adaptan y crecen prácticamente en todos los climas y todas las partes del mundo en sus más de setecientas especies, resultado de multitud de hibridaciones.
Las clemátides crecen sobre rejas, pérgolas, paredes y pequeños árboles. Para que se desarrollen bien, la sombra o semisombra es esencial para que florezcan de forma abundante. Existen incluso ejemplares que se adaptan bien al clima de montaña y resisten los inviernos más fríos. Es una planta de clima continental, el cual destaca por tener los inviernos muy fríos y los veranos extremadamente calurosos y secos. Por lo tanto la clemátide es una especie a prueba de temperaturas extremas.

