Tulipanes
Podemos reconocer tres distintos tipos de bulbos: El bulbo tunicado (formado por catáfilas carnosas dispuestas en capas concéntricas, cubiertas exteriormente por otros tipos de capas membranosas primero y secas más hacia la superficie) como en las cebollas, los tulipanes, los jacintos y los junquillos; el bulbo escamoso (no tiene una cubierta seca que lo envuelva si no que las escamas carnosas se montan unas sobre otras) como el de la azucena, por ejemplo; y el bulbo macizo (también denominado “cormo”), que es carnoso en su totalidad por la abundancia de sustancias de reserva del cual brota una yema que dará origen a las hojas y las flores) como el de los gladiolos.
Todos los bulbos tienen buen desarrollo en suelos con abundante humus y algo de arena para facilitar el drenaje, pues si el agua de riego o de lluvia se estanca corren serio peligro. Antes de colocarlos en la tierra hay que remover ésta con pala y acondicionarla agregando arena, mantillo de hojas y resaca de río. También para favorecer posteriores floraciones es bueno añadir medio kilo de harina de huesos por cada metro cuadrado de terreno. Fijarse que donde los vayamos a ubicar dentro del jardín sea la parte más elevada del mismo, si notamos algún desnivel conviene rellenarlo antes, puesto que después el agua de las lluvias se desplazará hacia esa zona y terminará perjudicándolos.
Antes de plantar descartar los que estén dañados, enfermos o que no posean la suficiente consistencia. Una vez puestos en la tierra cuidar de que no les quede aire alrededor, presionando bien con las manos. Luego de que las flores se marchitan las hojas aún continúan almacenando nutrientes, por ello debe dejárselas hasta que finalmente amarillean y caen. Seguir leyendo »
Existen unas cien especies de tulipanes (Tulypa Hybrida) y muchísimas variedades de floración temprana, intermedia y tardía. Es una planta bulbosa con tallos cortos y grandes que miden nomalmente entre cincuenta y sesenta centímetros de alto. Sus hojas son anchas y verde grisáceo y la flor abarca multitud de colores entre el blanco, amarillo, naranja y rojo aunque hay algunas especies bicolores y tricolores espectaculares.
A los tulipanes les gustan las temperaturas estables aunque necesita frío para crecer y dar flor. Conviene mantener la planta húmeda al
comienzo de su crecimiento y posteriormente hay que regar con moderación evitando que se estanque. Seguir leyendo »

