Suelos

Conservación de suelos

Autor: Violeta
18 Abril 2010

Conservación de suelosCuando la actividad humana se despliega en tareas que tienden a evitar la erosión, ella se concreta en lo que genéricamente recibe el nombre de Fijación de suelos. Esta crea condiciones especiales para tratar de contrarrestar la fuerza erosionante del viento y demás fenómenos climáticos, tales como las lluvias que en algunas regiones son un flagelo para las tierras de cultivo, y los aluviones que se dan en terrenos montañosos ya sea por el deshielo de las altas cumbres o por lluvias fuertes en la cima, lo cual perjudica terriblemente a los valles cultivados, llegándose a perder a veces, merced a estos imprevistos, totalmente las cosechas. 

Cuando procuramos que los suelos se recuperen sin actuar directamente sobre ellos añadiéndoles sustancias externas y sin dejar de cultivarlos, se lleva a cabo la denominada Rotación de cultivos. Si lo que se intenta es incorporar al suelo elementos nutrientes de los que carece, o acrecentar las cantidades de los que ya posee naturalmente si no fueran suficientes, la labor recibirá el nombre de Fertilización. 

Otra tarea de mantenimiento o conservación del suelo es la que llamamos Enmienda. Actividad ésta  orientada a mantener la composición física y mineral del suelo, o bien a alterarla cuando no presente el equilibrio necesario entre sus componentes principales. Si se actúa en función de lograr el equilibrio entre los fenómenos físicos minerales y la proporción de aire y agua en el volumen del suelo, la actividad realizada recibe el nombre de Barbecho. 

Pocos son los conceptos de técnica agrícola que resulten más imprecisos que el de “Barbecho”, con el cual se expresan finalidades y proceso más o menos similares. El concepto primitivo de Barbecho ha ido evolucionando con el transcurrir del tiempo e incluso ha adoptado modalidades según las zonas geográficas y objetivos que quieran lograrse mediante su empleo. 

Desde el punto de vista más amplio un terreno de labor se encuentra en Barbecho cuando no se lo cultiva durante un lapso más o menos prolongado, con el propósito de que la tierra descanse y recupere naturalmente su fertilidad mediante un proceso de meteorización. Seguir leyendo »


 

Fertilidad de los suelos

Autor: Violeta
31 Diciembre 2009

fertilidad de los suelosSe reconoce como suelo fértil a todo aquel que tiene capacidad suficiente para nutrir a las plantas. De esto deducimos que es una relación tierra-vegetal y que varía con cada especie en particular, como ejemplo podemos citar un alfalfar viejo que ya no sirve para continuar con el cultivo de alfalfa pero sí puede resultar útil para sembrar maíz en él.

Hay, a veces, suelos que reúnen la mayoría de las características (físicas y químicas) necesarias para dar buenas cosechas pero les falta algo de tan vital importancia como es el agua, por ser el vehículo a través del cual las raíces pueden obtener la nutrición. Estos suelos se revitalizan entonces mediante el riego, que es el aporte artificial de agua a las tierras de cultivo.

Hasta ahora mencionamos sólo dos maneras para ayudar a la tierra en su tarea específica con respecto a las plantas, una es la rotación de los cultivos y la otra el riego frecuente; pero hay una tercera y ésta es el laboreo, que abarca a todas las tareas mecánicas necesarias para poner la tierra en condiciones óptimas antes de recibir la semilla.

Ellas son: La arada, que airea y deja poroso el suelo, destruyendo al mismo tiempo las malezas que son perjudiciales y que al regresar ya inertes a la tierra le devolverán los nutrientes que le habían quitado; el rastrilleo, que se ocupa de destruir los terrones de mayor tamaño impidiendo su compactación y deja la tierra mullida y lista para la siembra (estas dos tareas ayudan, al descompactar, a que se restablezca el fenómeno de capilaridad, mediante el cual el agua de las napas subterráneas asciende a la superficie); el aporcado, que es el cubrir con tierra las partes de la planta que pudieran haber quedado al descubierto; y el escardado cuyo objetivo es destruir hierbajos que son altamente nocivos. Seguir leyendo »

El sol, el aire y el agua

Autor: Violeta
29 Diciembre 2009

el sol, el aire y el aguaLos rayos solares inciden en la temperatura terrestre, el que lleguen en forma vertical o con menor o mayor oblicuidad es lo que determina la diversidad de climas; y a cada clima le corresponde una vegetación distinta por naturaleza, a pesar de que se han logrado con el correr del tiempo adaptaciones de especies que en otras épocas no hubieran podido ni siquiera pensarse.

El aire en su rol de elemento constituyente del humus actúa como principal factor de porosidad y es el que permite la absorción de oxígeno, hidrógeno y otras muchas materias orgánicas e inorgánicas; y en su rol de elemento constituyente de la atmósfera es el agente transmisor a distancia del polen y diversas semillas, que gracias a él llegan a zonas muy alejadas.

Los tres elementos mencionados son parte importante en el desarrollo de nuestras plantas aunque el que más se destaca es el agua. Ella  hace que los minerales como el calcio, el magnesio, el hierro, etc., se conviertan en sales solubles o carbonatos. El agua, al evaporarse a través de las hojas de las plantas hace que descienda la temperatura en ellas y se mantengan frescas, si les falta las hojas comienzan a secarse y mueren, por ello es que hay que regarlas de manera periódica para devolverles el agua que pierden por evaporación. El agua es absorbida por las raíces siendo necesaria para su crecimiento y desarrollo tanto por su propia composición química de hidrógeno y oxígeno como por las sales solubles que transporta. En la mayoría de los vegetales el agua forma parte del 70% de su constitución, ya ese dato nos proporciona una idea de cuánto es necesario el líquido elemento para su supervivencia. Seguir leyendo »

Tierras de labranza

Autor: Violeta
23 Diciembre 2009

tierras de labranza 2

Se podría decir que el suelo está formado básicamente por elementos permanentes o fijos, tales como la arena, la arcilla, los compuestos calcáreos y el humus, que están siempre presentes aunque en diversas proporciones; y por elementos accidentales o variables, tales como los compuestos químicos del Magnesio, del Potasio, del Sodio, del Fósforo, del Calcio, del Hierro, del Manganeso y los demás minerales  que las plantas utilizan en distintas cantidades durante el proceso de crecimiento y desarrollo.

Se conoce como Suelos arenosos a aquellos que contienen gran cantidad de sílice. No tienen mucha consistencia y al no retener el agua permiten que esta se escurra hacia las capas internas. Durante el verano son áridos. Pueden convertirse en cultivables si se afirman en capas internas arcillosas pues ellas conservarán la humedad necesaria. Son de coloración clara, dependiendo del silicato que contengan oscilan entre el amarillo y el marrón claro. Los hallamos comúnmente en los valles, a orillas de los ríos, lagos, esteros, etc. Se pueden dar bien en ellos las coníferas y las plantas que en general posean raíces gruesas y pivotantes; entre las hortalizas adaptables a este tipo de suelo vemos a las remolachas, zanahorias y cebollas; entre los cereales (aunque no es el terreno óptimo) pueden cosecharse cebada y lino.

Los Suelos arcillosos se caracterizan por la retención de agua y, por ende, de la humedad. Se agrietan cuando hace frío y expuestas al sol no dejan escapar el agua que contienen. Absorben bien los gases amoniacales producto de la descomposición de materia orgánica y eso es muy útil para las raíces de las plantas. En este tipo de suelos pueden cultivarse variadas hortalizas, tales como coles y lechugas. No es aconsejable para  tubérculos, rizomas o bulbos porque no permite el drenado de agua y pueden contraer hongos y hasta llegar a pudrirse. Seguir leyendo »

Terrenos de cultivo

Autor: Violeta
21 Diciembre 2009

cultivosLa constitución del suelo es algo de vital importancia para los cultivos, pues es de él de donde las plantas toman las sustancias necesarias  para su nutrición; la composición promedio del  suelo puede ser la siguiente: Aire un 25%, Agua 25%, Materia orgánica 5% y Materia inorgánica 45% (en ésta las proporciones de los elementos podrían ser más o menos así para hablar de una relativa normalidad: arena un 50%, arcilla un 30%, sustancias calcáreas un 10% y humus un 10%) .

No todos los terrenos contienen las mismas proporciones y por lo tanto no son tampoco aptos para todo tipo de cultivos. La ciencia que estudia el suelo en cuanto a su composición, función, formación, clasificación y distribución a lo largo y ancho del planeta es la Edafología.

Su estudio permite la comprensión de la parte más externa del planeta, por ella es que sabemos que el suelo ha sufrido desde siempre la acción externa de los factores climáticos (la primera etapa consiste en la “meteorización” que es la transformación de las rocas por la acción de agentes atmosféricos y la segunda es la “edafogénesis” o formación propiamente dicha del suelo”)  y por ello no es un medio estable e inerte sino que varía con el correr del tiempo. Seguir leyendo »

Plantas saludables

Autor: Violeta
26 Noviembre 2009

plantas saludablesSon varios los elementos químicos que ayudan a las plantas a mantenerse saludables y pasaré a enumerarlos junto con los efectos benéficos que aportan: El Nitrógeno ayuda al crecimiento, a la frondosidad del follaje y a un mejor color y aspecto del mismo; si falta las hojas amarillean y se secan, el crecimiento se torna lento. El Fósforo ayuda al sistema radicular, a la maduración temprana de los frutos y a la buena constitución de las semillas; cuando escasea toda la planta adquiere un tono púrpura y su rendimiento reproductivo decae.

El Potasio le da fuerza a las plantas y las mantiene vigorosas, las hace particularmente resistentes a las plagas y a las temperaturas extremas; su deficiencia se nota en las hojas que se enrollan, en el escaso crecimiento de las raíces y en la deformación de las semillas. El Calcio vigoriza el desarrollo general, favorece desde el crecimiento de las pequeñas raicillas hasta el aumento del contenido seminal en los frutos;  los síntomas más notorios si falta son la aparición de brotes terminales blancuzcos y la putrefacción de los frutos.

El Magnesio está dentro de la composición de la clorofila, ayuda a la asimilación de nutrientes y a la formación de azúcares esenciales; si no está presente los tallos son débiles y las hojas pierden color. El Azufre es un componente esencial de las proteínas,  provoca el brillo intenso del follaje y es muy necesario para las plantas leguminosas pues estimula la producción de semillas; no es común que esté ausente pero si ello sucede se notará a través de un raquitismo muy marcado. Seguir leyendo »

Sustratos

Autor: Violeta
17 Noviembre 2009

sustratos

Es variada la cantidad y la calidad de los sustratos que podemos emplear para el cultivo de nuestras plantas, al momento de optar entre uno y otro tendremos en cuenta: La disponibilidad del material elegido, su precio, las propiedades que posee y qué resultados ha producido en experiencias de otros cultivadores.

Se clasifican en dos grupos, sustratos orgánicos y sustratos inorgánicos. Entre los primeros  están las denominadas Turbas, que se forman de restos de plantas que se encuentran en la naturaleza sujetas a un proceso de carbonización lenta, pero como son un recurso no renovable se está tratando de reemplazarlas; el orujo y la paja de los cereales para los que se halla de esta forma una utilidad práctica; el serrín o aserrín que ya de por sí tiene varios usos de reciclaje y la corteza de los árboles, en estado natural o compostada.

Entre los sustratos inorgánicos tenemos la Lana de Roca, mezcla industrial de varios minerales que es altamente porosa; la espuma de poliuretano que al igual que la anterior es de costo muy elevado, de ésta hay algunos derivados más económicos pero todo este tipo de componentes presentan un grave problema de contaminación ambiental pues no son biodegradables; la perlita, que es un silicato originado por la actividad volcánica, viene de distintas densidades y tamaños, de los sustratos inorgánicos es la que demostró poseer un menor costo gracias a su mayor eficacia y rendimiento. Seguir leyendo »