La Sandía o Citrullus lanatus es una planta herbácea anual perteneciente a la familia Cucurbitaceae. Por su alto contenido de agua la ingestión en época veraniega de la pulpa de sus frutos es muy refrescante, también es muy nutritiva y apenas aporta calorías.
Su tallo es verde, piloso, rastrero o trepador (posee zarcillos bífidos o trífidos) y tiene un largo de más de cinco metros, cuando ya emitió varias hojas se producen los brotes secundarios en las zonas axilares, otra vez surgen hojas y vuelve a repetirse la brotación axilar, cubriendo cada planta, de esta forma, varios metros cuadrados.
Las hojas tienen largos pecíolos, son palmeadas, suaves en la parte superior y ásperas en la posterior. Las flores solitarias, de color amarillo intenso, están formadas por cinco pétalos unidos en sus bases y atraen por su gran cantidad de néctar y su aroma a las abejas que ayudarán a la polinización. Son unisexuales, pero en la misma planta hay tanto flores femeninas (con pistilo) como masculinas (con ocho estambres). El tamaño posterior de los frutos depende de la cantidad de flores que hayan sido fecundadas, a menor cantidad mayor tamaño, por lo que si se busca eso deben sacrificarse algunas flores.
El fruto es una baya, en algunas variedades esférica y en otras de forma oblonga (últimamente han aparecido en el mercado algunas triangulares y hasta cuadradas), el peso final de los mismos varía entre 2 y 15 kilos. Su cáscara puede presentar un color verde uniforme, como la de la variedad denominada “Sugar baby” o bien con franjas o veteado en dos tonalidades como las “Crimson”. La pulpa puede ser amarilla, rosa o roja y puede o no contener semillas (en caso de que sean hibridaciones), pero la mayoría sí tiene y son de diferentes tamaños, entre 0,5 y 2 cm. y los colores van desde el marrón claro al negro, con ellas se prepara una infusión que tiene efecto laxante. Seguir leyendo »
La Liatris spicata es una planta herbácea perenne perteneciente a la familia Asteraceae, originaria de América del Norte, también recibe el nombre de “Blazing star” o “Estrella ardiente”; su tamaño oscila entre 60 cm. y un metro y medio de alto. Se cultiva como ornamental y también para flor de corte. Es de muy sencillo cultivo aunque debe ser protegida de las heladas.
Precisa ubicaciones desde sol pleno a mediasombra. El color de sus flores, que aparecen durante el verano reunidas en largas y bien pobladas espigas en lo alto de los tallos (glabros o apenas pubescentes), puede ser blanco, lavanda, púrpura o violeta. Presenta gran atractivo para las abejas, las mariposas y las aves.
Las hojas sésiles, alternas, semejantes a la gramilla común, son de un verde intenso, miden unos dos cm. de ancho y cerca de 30 cm. de largo. Requiere riego regular, sin anegamiento (es resistente a las sequías prolongadas) y suelos mixtos ligeramente ácidos, con buen drenaje, es ideal para jardines rocosos. No tiene problemas con las plagas pero sí puede ser atacada por los hongos si le falta luz solar y circulación de aire. El fruto tiene forma de cápsula.
El acanto (Acathus mollis) es una planta herbácea de hoja perenne que pertenece a la familia de las acantáceas. Destaca por el porte de sus flores que surgen de la planta en forma de espiga. Las más populares son el Acanthus Mollis con sus espigas de flores blancas con un toque de púrpura que cubre bien el suelo, y el Acanthus spinosus que es similar al mollis pero con bellas hojas profundamente recortadas.
Aunque se le considera una de las mejores plantas de follaje para las borduras de arbustos, el acanto debe usarse con cautela pues fácilmente puede convertirse en una plaga. Las vainas de semillas explosivas esparcen su contenido sobre un área amplia y rebrotará desde cualquier trocito de raíz, por lo que es una planta difícil de erradicar.

