El Tomillo o Thymus vulgaris es una pequeño arbusto perenne de la familia Lamiaceae, originario de las costas europeas del Mar Mediterráneo, utilizado a la vez como condimento y planta medicinal. Es de porte bajo pues apenas sobrepasa el medio metro de alto, tiene tallo leñoso y se adapta a todo tipo de suelos, aún los pedregosos. Sus hojas son pequeñas (apenas medio centímetro), pubescentes y muy aromáticas, se agregan al comenzar a preparar la comida para que ésta se impregne de a poco con sus aceites esenciales, puestas sobre el enrejado de la parrilla aromatizarán las carnes allí asadas; se recogen en cualquier época del año para utilizarlas frescas, las hay verdes, verde grisáceas y verde limón. La infusión preparada con sus hojas da mejoría a los estados catarrales del resfriado.
En la época de preeminencia de Roma era usado con los mismos fines que el incienso para purificar y eliminar otros olores de los ambientes. Distribuyendo estratégicamente algunas ramitas por toda la casa tendremos un excelente y económico aromatizador, éstas las obtenemos luego de la poda anual que se efectúa tras la floración, ésta ocurre en primavera o verano dependiendo de la variedad; da flores pequeñas de color blanco, lila o violáceo que se reúnen en racimos terminales.
La vara floral se corta y se deja secar invertida colgándola en un lugar con techo pero donde circule mucho aire y luego se usa como relleno al confeccionar saquitos de hierbas que se ubican dentro de los placares. Para saborizar el vinagre y el aceite se introduce en sus botellas una pequeña rama. Su esencia, el timol, es un poderoso antiséptico, por lo que se la emplea en enjuagues bucales. Seguir leyendo »
El romero o Rosmarinus officinalis es una planta aromática perenne, de la familia de las labiadas (Lamiaceae), que puede llegar a medir un metro y medio de alto, originaria de la cuenca Mediterránea. Tiene un tallo rojizo erecto, leñoso, muy ramificado. Sus hojas son alternas, sésiles, enteras, de aspecto coriáceo, aciculadas (semejantes a las agujas de los pinos), de unos 3 cm de largo por apenas unos pocos milímetros de ancho, de un verde oscuro en la cara superior y casi blancas en la inferior. Las flores (que aparecen dos veces al año, para primavera y otoño), son labiadas y se reúnen en inflorescencias axilares, sus corolas suelen ser blancas, celestes o lilas con manchas de color violeta en su parte interna; los pétalos unidos devienen en dos labios bien diferenciados, el superior de dos lóbulos y el inferior trilobular; tienen dos estambres. El fruto está formado por cuatro aquenios soldados y es muy oscuro.
Podemos reproducirla por esquejes, acodo o división de la raíz (tarda entre una y dos semanas en arraigar) y mediante semillas en almácigos. Necesita mucho sol (si se desea tenerla en el interior de la casa buscarle una ubicación luminosa), riego moderado y suelos con buen drenaje; se adapta a la mayoría excepto a los arcillosos, y sí tiene preferencia por los arenosos por ser originaria de zonas áridas y secas. Si se la cultiva en maceta proporcionarle abono líquido una vez al mes. Las podas se llevan a cabo comúnmente en verano.
Es un planta repelente de plagas, y de ello se benefician todas las demás que se hallen en sus alrededores. Emana de ella un aroma alcanforado, y si se frotan las hojas este se intensifica; el gusto es áspero y un tanto picante. Su aceite esencial (constituido por monoterpenos) es usado en perfumería (champúes, jabones, tónicos capilares y cremas), farmacia (linimentos, pomadas y geles contra dolores musculares y de las articulaciones) y aromaterapia. Las hojas una vez secas se usan como condimento para carnes, especialmente de cordero y cerdo; son ideales para aromatizar vinagres y aceites, es común verlas dentro de las botellas de éstos. La infusión hecha con ellas es un tónico reconfortante y un buen protector hepático; controla las flatulencias y corrige la halitosis. La decocción se emplea como antiséptico en usos externos y utilizada como baño de pies los relaja y desinflama. Seguir leyendo »
El orégano, cuyo nombre científico es Origanum vulgare, pertenece a la familia Lamiaceae. Es una planta herbácea vivaz muy aromática. Sus hojas (tanto frescas como secas) se emplean como condimento en numerosas recetas culinarias por el excelente sabor que le confieren a las comidas. Muchas de sus variedades son originarias de las costas del Mar Mediterráneo; su nombre, de origen griego, significa “ornamento de las montañas”. Rara vez sobrepasa el medio metro de alto, su tallo recto se ramifica profusamente en la parte superior pero queda raleado en la inferior. Su raíz es rizomatosa.
Las hojas se disponen de manera opuesta, son ovales pero bastante anchas, miden entre 0,5 y 3 cm, tiene bordes enteros o apenas dentados y en su parte posterior las cubre una fina vellosidad. Tiene flores minúsculas que pueden ser blancas o rosadas (protegidas por diminutas brácteas rojizas) reunidas en inflorescencias terminales. Florece en verano. El fruto, seco y globoso, está dividido en cuatro aquenios ovoidales y lisos.
Se reproduce a través de semillas (a temperaturas que no varíen más allá de los 15 y 20º centígrados, en vivero a finales de invierno o en lugar definitivo a partir de mediados de primavera) o por división de su tallo subterráneo o rizoma (en otoño o a comienzos de la primavera). Se adapta exitosamente a todo tipo de suelos pero son sus preferidos los sueltos, con abundante agregado de materia orgánica. En cuanto a climas los mejores son los subtropicales y templados, y resiste hasta las heladas. A los dos o tres meses de la siembra ya puede realizarse el primer repicado. Cada año se le aportarán nitrógeno, fósforo y potasio.
Entre sus propiedades terapéuticas hallamos la de ser antioxidante (retrasa el envejecimiento celular), antimicrobiana y un excelente tónico estomacal. El té de orégano es aconsejado para varias dolencias. En toda la cocina mediterránea es un ingrediente indispensable, está inserto en la salsa de tomate, se lo usa para sazonar carnes y siempre se lo haya espolvoreado sobre las pizzas. Seguir leyendo »

